viernes, 31 de enero de 2014

Las Cercas y la Maqueta de Gil de Palacio

En la entrada sobre la Cerca de Felipe IV y Fulano y Mengano recibí un Comentario de Manuel Ávila, amigo de la infancia de los que cada vez quedan menos y no desgraciadamente por  causa de una hipotética desafección, se refería a una foto que en su día insertó ABC de la Maqueta del León Gil de Palacio. Contesté a Manolo, pero me quedé con la copla porque sabía que en la Maqueta estaban bien reproducidas las cercas de Madrid y me emplacé a mi mismo para volver a verla y estudiarla en cuanto tuviera ocasión. La ocasión se ha presentado, la he aprovechado y comparto aquí lo que he obtenido de ella..., que me parece que no es poco.

Vaya por delante mi reconocimiento hacia Gil de Palacio, ese cartógrafo barcelonés, que confeccionó una Maqueta del Madrid de 1830 que es una auténtica joya, razón más que suficiente para que cada vez que me refiera a ella lo haga con mayúscula: La Maqueta. Si en el blog he incluido un agradecimiento expreso a Pedro Texeira, es porque su Topografía estaba más cercana en el tiempo al contenido e intenciones genérico de La Muralla Reciclada que la Maqueta, pero ésta y su autor merecen el agradecimiento sincero de todos cuantos amamos a esta ciudad.

El Museo Municipal de Madrid sigue ahí, esperando su reapertura, según me dicen, para finales de este año, pero eso sí, sirviendo de marco a la Maqueta de Gil de Palacio, a la que me aproximé casi con devoción, tras haber pedido permiso para "echar" algunas fotos, desde luego, sin flash. Una cosa que no entiendo es por qué la Maqueta está al nivel del suelo; es cierto que esto permite la visión de conjunto, pero si estuviera sobre una tarima de unos sesenta centímetros de altura, la panorámica sería similar, y no habría que ponerse en cuclillas para fotografiarla, cosa que a mis años... En cualquier caso, el resultado de mis pesquisas es el siguiente:

Cerca de Felipe IV: La Maqueta permite ver en toda su extensión el tramo de Cerca que limitaba aquel Madrid por el oeste, al que me refiero en la citada entrada de Fulano y Mengano.

A la izquierda, la Cerca hasta la calle del Rosario; a la derecha, el Portillo de Gil Imon
La Cerca serpenteaba confinando los jardines de la finca del Duque de Osuna (tal como lo hace en la actualidad la tapia de la Alameda de Osuna) y, en su continuación, al Convento e Iglesia de San Francisco. A continuación "echaba" el cierre a las calles del Rosario y de San Bernabé, aunque permitía el acceso extramuros gracias al Portillo de Gil Imon. En el final de la calle de San Bernabé se puede ver la tapia del Hospital de la VOT, que según Gil de Palacio, también parece estar integrada por ladrillo y pedernal; hoy es sólo de ladrillo.

- La Cerca de Felipe II (?): En la entrada dedicada al Corralón, propongo que la existencia de su muro norte, compuesto por ladrillo y pedernal se puede explicar por la presencia de un resto de la cerca de Felipe II.

Mientras esperamos la realización de unos análisis para datar los ladrillos, no dejo de intentar obtener información adicional al respecto, y en la Maqueta he encontrado algo que merece al menos un comentario

Caserío en el que hoy está ubicado el Corralón y, en él, el Museo de Artes y Tradiciones Populares

El caserío marcado está limitado, al oeste, por la actual calle de Carlos Arniches, al este, por la Ribera de Curtidores y, al norte, por un trozo de la calle Mira el Río Alta ¡que ya no existe! En efecto, en la actualidad, esta calle termina en la de Carlos Arniches. Cuando nuestro artillero Gil de Palacio confeccionó su Maqueta, es decir, hacia 1830, la calle llegaba hasta el Rastro y aún estaba sin construir el Corralón, hecho que tuvo lugar hacia 1860.

Pues bien, lo que me interesa resaltar es que en el lado norte de ese caserío, limitado por la calle Mira el Río Alta, se puede ver con nitidez una valla, tapia o cerca de cierta altura. Desgraciadamente no he podido ver el lado de esa tapia que dada a la calle y comprobar si Don León la decoró como las cercas (con ladrillo y pedernal), porque la disposición de la Maqueta me lo impidió, pero me parece un dato más en favor de la hipótesis propuesta en favor de la Cerca de Felipe II.

Cuando se construyó el Corralón debió respetarse la valla-tapia-cerca, sin practicar en ella ninguna apertura de puertas o ventanas, de forma tal que el siguiente paso fue construir nuevas casas adosadas a la valla-tapia-cerca, ciegas en su lado sur y abiertas en el norte a la Plaza del Rey, y cortar el trazado anterior de la calle Mira el Río Alta. Encuentro estos datos muy sugerentes .

- La Cuesta de los Ciegos:
Otro de los temas sobre los que he mostrado mis dudas, y que han producido alguna controversia con viejos amigos en los Comentarios, ha sido el de la presencia del pedernal en la Cuesta de los Ciegos.

Construcciones de la Cuesta de los Ciegos, limitadas en su parte inferior por una valla-cerca-tapia
También en este caso la Maqueta me ha arrojado nuevas luces. Como nos muestra Gil de Palacios, hacia 1830, en la Cuesta existía unas construcciones que estaban limitadas en su parte inferior por lienzos de un cerca, a un lado y otro de lo que hoy son las Escalerillas. El resto eran descampados y terraplenes que han sido felizmente  sustituidos por las casas y jardines de Las Vistillas.

En lo que a mi corresponde, doy por satisfecha mi curiosidad sobre el origen del pedernal que existe hacia la mitad de las Cuesta: Derivan, de una u otra forma, de esa valla-tapia-cerca.

Mi sincero agradecimiento al Coronel León Gil de Palacio y su Maqueta.






miércoles, 8 de enero de 2014

Cerca de Felipe IV: Fulano y Mengano

En la entrada correspondiente ya me referí a la utilización del pedernal en la Cerca de Felipe IV, siguiendo la línea general del blog. Quizás lo hice de forma excesivamente escueta, como es la tónica de esa "línea general", luego me enteré, gracias al Foro del viejo Madrid, que en realidad este tramo de Cerca es una reconstrucción del siglo XVIII, a la que la Asociación "Ciudadanía y Patrimonio" trata de rehabilitación poco rigurosa. En esto discrepo de la ACP; ya me gustaría, e imagino que también a la Asociación, que todas las rehabilitaciones que se han hecho y que se harán en Madrid, se aproximen al original como esta lo hace.

Mi excusa para volver a hablar de la Cerca de Felipe IV es haber visionado (parece que es el verbo adecuado) una película española titulada Fulano y Mengano, fechada oficialmente en 1959, aunque otras referencias la ubican en 1956, fecha que, por razones que luego explicaré, me encaja mejor que la anterior. El Director, Joaquín Luis Romero Marchent, fue uno de los creadores del spanish western, y quizás alcanzó su mayor popularidad al dirigir diversos capítulos de Curro Jiménez. El guión de Fulano y Mengano lo compartió con Jesús Franco y con José Suárez Carreño, un mexicano con una biografía bien curiosa; hombre claramente integrado en la izquierda, pero con significativas relaciones con distintos personajes del Régimen, lo que le permitió trabajar durante aquellos años en España, y participar en la "denuncia" de la situación social del País. 

La película muestra un Madrid marginal, con personajes que sobreviven casi milagrosamente a la carencia de lo más elemental, empezando por la comida, pero compartiendo las penurias y apoyándose unos a otros con la solidaridad propia de los desamparados. Los actores protagonistas son un inmejorable Pepe Isbert y unos eficaces Juanjo Menéndez y Julita Martínez. Curiosamente, gracias a la película he recordado uno de los usos y costumbres desaparecidos de la calle madrileña cual era la venta ambulante de corbatas, que seguramente se apoyaba en aquello de que: al hombre de corbata, según se le ve, se le trata.


Fotograma de Fulano y Mengano
Pero lo que que aquí importa es que, junto a los actores, la película tiene otro gran protagonista: Madrid, y mas en concreto la zona de San Francisco el Grande y el ahora tan controvertido Parque de la Cornisa. En efecto, Isbert y Menéndez, tras salir de la cárcel condenados por delitos que no habían cometido, se refugian en una casa con aire de palacete en ruinas, que la acción sitúa al final de la calle del Rosario, en los altos de la Cuesta de las Descargas. Para entrar y salir de esta casa los protagonistas pasan a través de un agujero practicado en una valla de ladrillo que limitaba la calle del Rosario, por el que se puede ver, en varios fotogramas, la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, más conocida como San Francisco el Grande. La ubicación de la tapia de puede apreciar mejor en una instantánea de la época, en la que se puede contemplar el segundo tramo de la calle del Rosario, con los niños jugando al mediodía, según la información que proporcionan las sombras producidas por el sol primaveral o veraniego, dados los vestidos de las niñas.


Fotograma de Fulano y Mengano
Todo esto está bien, pero ¿qué tienen que ver el tema y la película con el blog? Pues muy sencillo, si observamos el fondo de la imagen en la que aparecen Pepe Isbert y Juanjo Menéndez, se puede ver un muro compuesto por nuestros familiares ladrillo cocido y cuarteles de pedernal.

Esta visión se amplia y complementa con otros fotogramas en los que se puede apreciar una largo tramo de muro pedernalicio que entiendo corría en paralelo del borde de la Cuesta de las Descargas. En el fondo se ve la casa ruinosa en la que nuestros personajes viven sus muchas miserias y sus escasas alegrías.


Fotograma de Fulano y Mengano, en el que se aprecia el muro de ladrillo y pedernal, entiendo que orientado al oeste
Imagen tomada del Foro del Viejo Madrid 
Mi conclusión es que ese muro no es otra cosa que el lienzo de la Cerca de Felipe IV que limitaba por el oeste aquel Madrid y que va desapareciendo progresivamente gracias a la corrosiva coincidencia de la acción directa de distintos intereses y la omisión culpable de quienes deberían mirar con criterio por el patrimonio ciudadano. Entiendo que se trata de la continuación del tramo fotografiado en la entrada del Foro del Viejo Madrid, antes citada y que reproduzco aquí.


Cerca de la Casa de Campo
Llegado a este punto me parece oportuno y necesario hacer dos o tres de reflexiones: La primera, es que en el siglo XVII, e inspirados por Gómez de la Mora, se construyeron distintos muros y cercas en Madrid, como es el caso de la Cerca de Felipe IV, la Cerca de la Casa de Campo y creo que la del Retiro, todas ellas con la misma composición de ladrillo y pedernal. La segunda, es que, inevitablemente, todo este pedernal no puede provenir del reciclado de la muralla madrileña, salvo que hubiera tenido una longitud similar a la de la muralla china. Esto ahonda en la crisis que dejé apuntada en La reutilización del pedernal, al constatar que Gómez de la Mora encargaba la compra de pedernal en Coslada, para utilizar en la construcción del Ayuntamiento, constatación que me impidió incluir este bello edificio en mi relación de receptores del pedernal de la muralla (antes o después tendré que revisar el tema de los orígenes de los distintos pedernales). La tercera reflexión, me lleva a reforzar la tesis del pedernal como arquetipo madrileño de la seguridad, ya que todaaquella construcción que tuviera como finalidad marcar límites o proteger algo, se diseñó incorporando el pedernal protector.

No puedo cerrar esta entrada sin dejar constancia de mis vínculos personales con varios elementos del Madrid "protagonista" de Fulano y Mengano. El más importante de todos es, sin duda, el hecho de que mi abuela materna vivía en una casa a la que se accedía por la calle San Bernabé (no recuerdo el número) pero cuyo balcón daba a la calle del Rosario (por cierto, que en una ocasión metí la cabeza entre los barrotes y mi madre tuvo que untarme con jabón  para poder sacarla) Esa casa, como otras varias, fue demolida para abrir la hoy denominada Gran Vía de San Francisco, y mi abuela con mis tíos y primo, realojados en García Noblejas (San Blás) 


Imagen tomada de Madrid sin prisas
He rescatado una imagen de la zona, tomada del blog: Madrid sin prisas, fechada en el año 1927, en la que se puede ver el Convento de San Francisco, que posteriormente se convirtió en cuartel y en los 50 desapareció para continuar la calle Bailén hasta la Puerta de Toledo.


Imagen tomada de Historias Matritenses 
La historia de la apertura de esta Gran Vía está magníficamente recogida en el blog: Historias Matritenses, que nos informa que los primeros proyectos son anteriores a la guerra civil, aunque hasta 1958 no se iniciaron las obras propiamente dichas. Esas Historias matritenses incluyen una imagen, que reproduzco aquí, porque recoge el momento histórico de la primera demolición de una casa de la calle del Rosario, en el citado año de 1958, y porque esa casa que está pasando a mejor vida bien podría ser donde vivía mi abuela, ya que, como esta, no tenía más que una planta.

La Gran Vía tuvo dos o tres nombres antes de existir, pero fue bautizada finalmente, en su inauguración oficial, como Gran Vía de los Reyes Católicos, olvidando los ediles madrileños que ya tenían una calle con ese nombre enlazando Cristo Rey con la Avda. del Arco del Triunfo (inicio de la Carretera de La Coruña) A día de hoy, de esa denominación no queda más recuerdo que el hotel situado en la esquina de la calle del Ángel, con Calatrava (antes calle de los Santos) La placa que testimoniaba la
inauguración de la Avenida ha sido "removida" con ocasión de unas obras de mantenimiento, como lo prueba la foto tomada sólo hace unos días, cuando decidí redactar esta entrada.

No obstante, he conseguido una imagen de la placa cuyo texto demuestra que el nombre elegido en su momento no fue casual, sino muy adecuado, en opinión de los entonces responsables;  la fecha de la inauguración, el "inaugurador" y la dedicatoria a los egregios monarcas creadores de la indestructible unidad de España, me llevan a pensar que esta placa no volverá a su sitio, y está por ver si va a algún almacén o sencillamente es destruida. Veremos.

Por último, compartir mi duda sobre la fecha de realización de la película: Es muy posible que se estrenara en 1959, pero entiendo que el rodaje debió ser cosa de 1956 o así, ya que no parece que la zona estuviera alterada por algo tan traumático  y evidente como la apertura de la gran Vía, que como he dicho se inició en 1958.

ACTUALIZACIÓN 10.01.2014
Mi hermana me informa que, en efecto, la primera casa que se derribó, momento histórico recogido en la imagen, era la de nuestra abuela. Al parecer ella se acercó a presenciar el evento, bien triste para nosotros.

También quiero utilizar esta Actualización para recordar que en el lugar donde hoy está ubicado el mencionado Hotel de los Reyes Católicos, durante mi infancia estuvo el cine San Francisco que, junto al Castilla, situado en Angosta de los Mancebos, eran los dos "palacios de las pipas" del barrio. Por alguna razón que no recuerdo a mi me caía mejor el "Casti" que el "Sanfran", que era como les llamábamos.

Ver también, Las Cercas y la Maqueta de Gil de Palacio