miércoles, 30 de octubre de 2013

Museo de Artes y Tradiciones Populares: El Corralón

Mercedes Gómez tuvo la gentileza de anunciarnos, a los que seguimos su magnífico Arte de Madrid, que el día 21 de octubre Francisco Pol nos iba a hablar sobre la "manzana de Cascorro", en el Museo de Artes y Tradiciones Populares  que la UAM tiene instalado en El Corralón, edificio magníficamente rehabilitado por el Ayuntamiento, de la mano del arquitecto Jaime Lorenzo.

Mezcla de pedernal, ladrillo desgastado y ladrillo nuevo
La charla y el coloquio que la siguió resultaron interesantes y edificantes (esto parece lógico tratándose de la rehabilitación de edificios) pero con todo, no fue esto lo que llamó poderosamente mi atención, sino algo que vi en mi visita al Corralón, que debo confesar no conocía con anterioridad. En el rápido recorrido que hice por el Museo, antes de iniciarse la conferencia, me encontré con la sorpresa de la existencia de un muro, en concreto el situado en el lado este del edificio, compuesto por ladrillo. pero que contiene cuarteles de pedernal. ¡Sí, de nuevo, el pedernal que me persigue! (¿O será al revés?)


Zócalo de pedernal
La aparición del pedernal no es homogénea. Una parte ejerce una función estructural, al estar utilizado en el zócalo, tal como ha venido siendo habitual desde los carpetanos, mientras que otra parte tiene una función ornamental, que es el nexo de unión de la mayoría de las entradas de este blog.  En este caso, predomina su inclusión en cuarteles rectangulares, casi cuadrados. Por su parte, la mayor parte del ladrillo ha sido renovado, aunque hay distintas zonas en las que se puede ver el ladrillo original, de mayor dimensión que el nuevo y muy desgastado.

Cuarterones de pedernal entre ladrillo nuevo
Lo primero que se puede afirmar es que esta estructura no coincide exactamente con ninguna otra de las que se han descrito en el blog, lo que se puede ser debido, bien a diferencias cronológicas, bien a diferencias estéticas, o lo que parece más lógico, a una combinación de ambas. Es evidente que en la gran mayoría de usos del pedernal y el ladrillo en el "estilo austria", fueron los criterios estéticos los que llevaron a ordenar  su disposición relativa.
(En breve plazo, espero abrir una entrada específicamente dedicada a este tema)


Muestra de muro oeste, todo él de ladrillo nuevo
Dicho esto, procede ahora hacer una consideración sobre la estructura del Corralón: este muro de ladrillo, con cuarterones de pedernal es único. En efecto, ni en el muro sur, que limita el fondo del Corralón, ni en el muro oeste, vuelve a aparecer el pedernal; en este caso, es decir, el muro opuesto al que estamos considerando, es de ladrillo "moderno", como el utilizado para rehabilitar parte del muro este.

A  partir de aquí resulta lícito e incluso inevitable, preguntarse qué hace ahí este muro singular conteniendo pedernal y por qué no lo tienen los otros dos muros que limitan El Corralón. También es lógico preguntarse si la construcción de una sencilla corrala, allá por 1860, que iba a dedicarse alojar una casa de postas y unas humildes viviendas, exigía un "pedazo de muro" como este, cuando habría sido suficiente con un muro de ladrillo, como el del sur.

Pues después de darle algunas vueltas, tengo una contestación a esas preguntas: ¡ese muro estaba ahí, porque formaba parte de la Cerca de Felipe II o quizás de la Cerca del Arrabal! Hala, ya lo he dicho (escrito) y ahora toca argumentarlo.

¿Qué se sabe de la Cerca de Felipe II,  de la que poco o nada queda (quizás lo del Senado y lo del número 72 de la calle Toledo)?, pues que el Rey mandó construirla allá por 1566, por lo que debe suponerse que la Cerca existió..., aunque en Madrid todo es posible. Se supone que, partiendo de la calle de Don Pedro, bajaba por la calle de las Aguas, y atravesaba la Carrera de San Francisco y la calle de Toledo, a la altura más o menos de la Fuentecilla.(1)

Según el Plano de De Witt, fechado unos 60 años después de la orden de Felipe II, el caserío de Madrid, por el sur, terminaba prácticamente en la que hoy es la calle de Mira el Río Alta; al final de esta calle, cruzada la que se llamó del Peñón (hoy Carlos Arniches) se pueden apreciar tapias, muros o cercas. ¿ Es muy arriesgado o ilusorio pensar que fueran restos de la Cerca del Rey? En el Texeira y planos posteriores, la zona está cubierta de casonas hasta hoy, donde se puede reconocer el trazado trapezoidal del Corralón.

Imagen tomada de la página de GEASYT, S.L.
La Cerca estaría compuesta por ladrillo y pedernal, como luego lo estuvo la de Felipe IV. Como es lógico, la Cerca estuvo a la intemperie, soportando las inclemencias del tiempo y de ahí el desgaste que muestra buena parte del ladrillo cocido. Cuando la expansión del caserío madrileño desbordó la Cerca, esta sería derribada en su mayor parte, pero algún trozo de lienzo, como el que nos ocupa sería aprovechado como pared medianera de las nuevas construcciones y respetado en las sucesivas transformaciones por su evidente utilidad.

Existe un argumento adicional en favor de la hipótesis de la Cerca: en la cuidadosa rehabilitación del edificio, los arquitectos dejaron expedita esta pared lo que demuestra bien a las claras que se automantiene, como corresponde a una estructura que nació para estar aislada y no como integrante de una estructura compleja.

En conclusión, cuando Felipe II ordenó la construcción de una nueva Cerca, que supliera a la anterior del Arrabal, los alarifes de la época la levantaron utilizando ladrillo cocido y pedernal reciclado de la muralla. La Cerca fue perdiendo su utilidad y de ella sólo sobrevivirían determinados trozos de lienzo, que fueron usados para apoyar las nuevas viviendas. Hacia 1860, se adosó a un lienzo de Cerca una Corrala que, tras su degradación por el uso y el tiempo, y ya en el siglo XXI ha sido rehabilitada para alojar el Museo de Artes y Tradiciones Populares, que ahora se vería aún más revalorizado de confirmarse que su pared este formó parte de la Cerca de Felipe II. 

Puesto al habla con Carmen Gallardo, Profesora de la UAM y Delegada para el Museo, hemos constatado que, de momento, en la documentación disponible sobre la rehabilitación del Corralón no hay referencias explícitas al  muro que antes he tratado de "excesivo". Ha mostrado el lógico interés en corroborar o, en su caso, desestimar mi hipótesis, lo que pasará por consultas detalladas a los responsables de la rehabilitación y, en su caso, por la datación por termoluminiscencia de los dos tipos de ladrillo cocidos que integran el muro.
Habrá que esperar y ver. Seguiremos informando.

(1) http://artedemadrid.wordpress.com/2013/03/12/la-calle-de-toledo-y-la-cerca-de-felipe-ii/

Ver también, Las Cercas y la Maqueta de Gil de Palacio





4 comentarios:

  1. Enhorabuena, Rafael, por este nuevo descubrimiento. Ojalá se confirmen tus atinadas sospechas y podamos afirmar con rotundidad que ya tenemos ¿tres? fragmentos de la Cerca de Felipe II. Y, con ello, como bien dices, ayudamos a recomponer los trocitos de la muralla medieval. Muchas gracias por el hallazgo.

    Un abrazo, Jesús

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    1. Jesús, gracias por tu interés y tus comentarios.
      Tengo la esperanza de que las incógnitas se resuelvan, para bien o para mal..., aunque no te oculto que preferiría un final feliz.
      Un abrazo,
      Rafael

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  2. Hola Rafael, gracias por la mención, al final yo también pude asistir a la conferencia, de acuerdo contigo en que fue muy interesante!.
    Sobre el muro del Museo y la teoría que planteas, esperamos con mucho interés lo que nos puedas contar más adelante, gracias a los contactos que comentas. Como puedes imaginar, el primer día que estuve allí también me llamó mucho la atención ese muro, preguntamos y creo recordar que alguien nos contó que pertenecía a otro antiguo edificio colindante.
    Según Molina Campuzano, que estudió el Madrid y la Cerca de Felipe II, a partir de los documentos antiguos (y que es la fuente que yo utilicé en los artículos que hice sobre la calle Toledo y la manzana 102, que tú citas, lo cual te agradezco) no parece que la Cerca pasara por aquí, sino más al norte, por lo que hoy es la calle de Santa Ana hacia la plaza del Rastro…
    Pero a ver qué te cuentan, como bien dices es un tema muy desconocido, todavía por descubrir, ¡muy interesante!, y muy bonito, ojalá se cumpliera tu teoría y tuviéramos datos fiables porque la verdad es que hasta ahora restos seguros de la Cerca de Felipe II no hay ninguno, me temo (los del Senado, según la opinión del profesor Montero Vallejo).
    Un abrazo y felicidades por el post

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    1. Mercedes, te confieso que uno de los motivos para asistir a la charla era la posibilidad de contactar contigo, pero como no nos identificamos..., otra vez será.
      Ya veremos en qué termina la cosa, pero el que el muro fuera de otro edificio, lo único que hace es "desplazar" el problema, pero sigue sin contestar las cuestiones básicas que planteo.
      La UAM tiene laboratorio de termoluminiscencia, por lo que veo posible que se hagan los ensayos de datación pertinentes.
      Un abrazo,
      Rafael

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