lunes, 10 de diciembre de 2012

San Nicolás

La Iglesia de San Nicolás, conocida como “San Nicolás de los Servitas” es una de las parroquias primigenias de Madrid, compartiendo con San Pedro el honor de disfrutar de una torre mudéjar construida, al parecer, a principios del siglo XIII.
Por el contrario, la iglesia, que tiene un ábside central gótico, está fechada en el siglo XV, y ésta es la que recibió, en su construcción y decoración, el pedernal de la muralla.

San Nicolás forma parte de mi paisaje infantil y juvenil, ya que estaba situada en uno de los itinerarios, quizás el más habitual, que seguía, junto con mi hermano y un vecino, para ir al colegio. No obstante, debo confesar que la iglesia no era objeto de mi atención preferente: rebasada la iglesia, mi atención se centraba en el cuartel situado enfrente, a la izquierda, una vez que se superaba la empinada cuesta de la calle San Nicolás.

Por aquellos años, en ese cuartel se alojaba la guardia mora (término ahora políticamente incorrecto) que acompañaba a Franco en cuantos actos oficiales se celebraban. No por habitual, la presencia de los soldados que guardaban la puerta dejaba de llamar mi atención, en la que se mezclaban la admiración por lo exótico y un cierto miedo, ya que su aspecto y su gesto eran poco tranquilizadores (ciertamente su función no era la de tranquilizar a nadie)

En esta ocasión, no como en San Pedro, se puede disfrutar plenamente del “estilo austria”, compuesto por cuarteles de pedernal, conservando todo su volumen,  ya que la argamasa queda en un segundo plano y separados por una verdugada doble de ladrillo cocido.
Conviene observar cómo, junto al ladrillo y al pedernal, también aparece incorporado a la sillería el granito formando la base del edificio. También conviene reparar en el fuerte desgaste que el tiempo ha producido en este granito, redondeando las rectas aristas iniciales.

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